Cuatro técnicas de motivación profesional: motivar no es dar ánimos, es dar motivos

Los barcos japoneses cada vez tenían que ir más lejos en ultramar, porque se agotaban paulatinamente los bancos de pesca más cercanos. 


Para mantener en buenas condiciones sus capturas, tuvieron que usar congeladores. Sin embargo, los consumidores japoneses valoraban mucho más el pescado fresco, así que los armadores decidieron instalar grandes tanques o piscinas para que la pesca se mantuviera viva durante el trayecto de vuelta hasta su venta.


Pero, al parecer, los clientes seguían notando la diferencia en la carne, porque los peces se mostraban inactivos en esas piscinas.


¿Qué solución darías a este problema?


Al parecer, la idea más efectiva fue incorporar tiburones en los tanques para que convivieran con las capturas. Aunque los escualos se comían una parte de los peces capturados, esa estrategia servía para mantener activos al resto. 


Sirva la historia metafórica, que tal vez no sea cierta del todo, no para convertir tu trayectoria profesional en una carrera por la supervivencia sino para invitarte a que encuentres, sigas, aprendas, colabores y compitas con los profesionales que son una referencia en tu sector, aquellos a los que quieres parecerte. 

Si quieres mantenerte motivado, compite y compárate con los mejores para lograr ser el profesional que quieres. 

La motivación es uno de los tópicos del management más malinterpretados y peor aplicados en el ámbito de los negocios y del desarrollo profesional.